Que soy fan de los productos para contornear no es ningún secreto, es un paso que muchas evitan o consideran innecesario, pero sin embargo para mi es un paso rápido que ayuda a conseguir un rostro perfecto y armonioso.
Tengo varios contorneadores, pero hoy quiero dedicar la entrada a mis favoritos, los polvos escultores de Kevyn Aucoin.
Probablemente muchas habréis leído algo sobre ellos, pero aun no os habéis decidido a probarlo ("yo no los necesito", "no utilizo nunca", "no sabría como aplicarlos"...), pero aquí llega la tentación....
La gran diferencia entre estos polvos y cualquier otro es el color, los Sculpting Powder tienen el equilibrio perfecto entre rojo, gris y marrón, consiguiendo a simple vista un marrón topo mate que se encarga de recrear sobre nuestra piel una sombra totalmente natural incluso en las pieles más claras (como referencia soy nc20), bien aplicados no se distingue si es maquillaje o nuestras facciones dibujan esa forma perfecta.
Cuando pensamos en contornear el rostro generalmente caemos en el error de escoger un tono marrón medio-oscuro similar al de un bronceador, pero el problema es que la inmensa mayoría de los que existen en el mercado tienen un exceso de pigmento rojo que consigue que al posarlos y difuminarlos sobre la piel, dejen un rastro anaranjado o teja, el cual no es natural y pese a estar bien trabajado evidencia que vamos maquilladas, mientras que los escultores de KA no revelan que están en nuestra piel.
Se presentan en un envase idéntico al de los conocidos polvos Celestiales y algunos de los coloretes compactos de la firma, un packaging fino y elegante (aunque no demasiado resistente), aunque demasiado largo para mi gusto) que revela en su interior un gran espejo, el polvo y una brocha poco deseada por muchas dado que el pelo no es ni muy flexible, ni muy suave.
No obstante, es el mejor producto que he probado para esculpir el rostro...con el podemos crear profundidad óptica, acortar, perfilar, afinar...y siempre de forma natural dado que este finísimo polvo se difumina a la perfección, pero su alta pigmentación nos permite también utilizarlo en facilmente en caracterizaciones y si queréis un extra podéis utilizarlo como sombra de ojos profundizando sobre la cuenca.
La forma de uso ideal sería aplicarlo sutilmente con una brocha flexible de pelo natural (siempre empezaremos poco a poco hasta encontrar la intensidad adecuada) en zonas clave como sienes, nariz, bajo los pómulos y una pequeña cantidad en el cuello -justo debajo de la mandíbula afinaremos y disimularemos acumulación de grasa o piel- que igualará el tono del rostro y ayudará a evitar cortes si degradamos y difuminamos bien, si llevamos la base hasta el cuello solo conseguiremos manchar la ropa en exceso (hay demasiadas bufandas sufriendo ahora mismo).
En la fotografía os pongo un ejemplo, las zonas oscuras son nuestra guía para aplicar el contorno, pero no olvidemos que cada rostro es diferente y no todo el mundo necesita aportar oscuridad rigurosamente en las mismas zonas.
Si por ejemplo tenemos una nariz ancha, la afinaremos oscureciendo los laterales en vertical , si nuestra nariz es un poquito larga y queremos corregirla o disimularla aplicaremos la oscuridad muy difuminada en la punta degradando el tono horizontalmente. Y así sucede con las zonas bajo los pómulos, nacimiento del cabello...podemos embellecer y modificar ligeramente nuestros rasgos jugando con volúmenes y contrastes de color ajustándolos siempre a nuestras necesidades.
Podéis encontrar los Sculpting Powder en diferentes webs (enlaces directos) que envían a España como:
¿Preparadas para amarlos?









